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La banca en España prevé un encarecimiento de las hipotecas en los próximos meses debido al aumento del Euríbor y a la expectativa de nuevas subidas de tipos de interés en la Eurozona. La guerra en Oriente Medio está contribuyendo a elevar la incertidumbre financiera, lo que ya se está trasladando al coste de los préstamos hipotecarios.
Según el artículo, las familias con hipotecas a tipo variable o quienes buscan comprar vivienda afrontarán al menos dos años más de condiciones difíciles. La agencia Fitch advierte de que los precios de la vivienda podrían seguir elevados hasta 2027 debido a la falta de oferta.
En enero, el tipo medio de las hipotecas subió al 2,68%, el nivel más alto desde octubre, y el Euríbor se mantiene en niveles elevados, en torno al 2,34% de media en marzo. Este indicador, clave en Europa para fijar los préstamos, ha repuntado tras el estallido del conflicto en Irán.
A pesar del encarecimiento, las hipotecas en España siguen siendo de las más baratas de la zona euro, solo por detrás de Malta y Bulgaria, y por debajo de la media comunitaria del 3,36%.
Las entidades financieras reconocen que el Euríbor es muy sensible a las tensiones geopolíticas y que aún es pronto para medir el impacto total en las nuevas hipotecas. Sin embargo, la tendencia apunta a un aumento progresivo del coste de financiación en el mercado inmobiliario.
El mercado inmobiliario en España sigue mostrando una tendencia de fuerte encarecimiento de la vivienda, tanto en obra nueva como de segunda mano. Sin embargo, el aumento de precios está siendo más acusado en las zonas periféricas de grandes ciudades como Madrid, Barcelona y Valencia, donde algunas subidas llegan hasta el 30%, debido a que muchos compradores buscan alternativas más asequibles fuera de los centros urbanos.
Según el informe de Tinsa, el precio de la vivienda creció un 14,3% interanual en el primer trimestre de 2026, con un aumento real del 11,8% si se descuenta la inflación. Aunque los precios siguen al alza, el mercado todavía se encuentra por debajo de los máximos de 2007. Este crecimiento se concentra especialmente en zonas con alta demanda laboral y turística.
A pesar del encarecimiento, comienzan a aparecer señales de desaceleración en las compraventas, con caídas del 11,4% en enero y del 0,7% en febrero según distintas fuentes. Los expertos señalan que la demanda empieza a debilitarse por la pérdida de poder adquisitivo, aunque muchos compradores siguen endeudándose ante el miedo a nuevas subidas de precios.
El contexto de tipos de interés elevados y el encarecimiento de las hipotecas también influyen en el mercado, aunque la actividad se mantiene relativamente resistente. La tasa de esfuerzo de compra se sitúa en torno al 34%, un nivel aún considerado razonable, pero cada vez más tensionado por la evolución de los precios.
El mercado inmobiliario español ha comenzado 2026 con señales de desaceleración, aunque la actividad sigue en niveles elevados. Según el INE, la compraventa de viviendas cayó un 0,5% en febrero respecto al año anterior, tras el descenso del 5% registrado en enero. Después del fuerte crecimiento vivido en 2025, cuando las operaciones aumentaron un 11,5% y superaron las 714.000 viviendas vendidas, el sector empieza a notar una ralentización marcada por la falta de oferta y unos precios muy elevados. Los expertos señalan que los inmuebles tardan más tiempo en venderse y que cada vez hay menos compradores con capacidad para asumir los precios actuales. Durante 2025, el precio de la vivienda subió un 7,52%, alcanzando más de 1.900 euros por metro cuadrado. La evolución no es igual en todo el país: mientras regiones como Murcia, La Rioja y Galicia registran caídas en las compraventas, comunidades como Navarra, Canarias, Catalunya y Andalucía mantienen una tendencia positiva.
El acceso a la vivienda continúa siendo uno de los principales problemas para los jóvenes en España, especialmente por la dificultad de ahorrar el dinero necesario para la entrada de una hipoteca. Aunque muchas personas menores de 35 años cuentan con ingresos suficientes para pagar una cuota mensual, no disponen del ahorro previo que exigen los bancos. Según el Observatorio Metropolitano de la Vivienda de Barcelona, casi el 70% de los jóvenes opta por el alquiler debido a esta barrera económica.
Para facilitar la compra de la primera vivienda habitual, existen programas de avales públicos que permiten financiar hasta el 100% del valor del inmueble. El principal mecanismo es la línea de avales ICO, impulsada por el Gobierno y gestionada por el Instituto de Crédito Oficial. Este sistema ofrece un aval gratuito durante los primeros diez años del préstamo hipotecario, ayudando a jóvenes solventes a acceder a una vivienda sin necesidad de aportar grandes ahorros iniciales.
Los requisitos para acceder a estas ayudas incluyen tener menos de 35 años o hijos menores a cargo, además de no superar determinados límites de ingresos. En el caso de un comprador individual, el máximo anual es de 37.800 euros, mientras que para dos compradores asciende a 75.600 euros. También existen límites en el precio de la vivienda según la comunidad autónoma. A pesar de su utilidad, el desconocimiento sobre este programa sigue siendo elevado, ya que el 70% de los españoles no conocía la existencia de estos avales en 2025.
La firma de hipotecas sobre viviendas en España aumentó un 16,3% interanual en febrero, alcanzando las 45.563 operaciones, la cifra más alta para ese mes desde 2011. Con este resultado, el mercado encadena 20 meses consecutivos de crecimiento, aunque ya se perciben señales de desaceleración. El tipo de interés medio subió hasta el 2,88%, su nivel más elevado desde noviembre, lo que reaviva el temor a que pueda acercarse al 3%.
El aumento de las hipotecas se produce en un contexto de encarecimiento de la vivienda, con un importe medio que sube un 11% hasta los 173.280 euros, mientras que el capital prestado crece un 29%. Según los expertos, este incremento responde tanto al alza de los precios como a la falta de ahorro de las familias, que obliga a solicitar préstamos más elevados. El plazo medio de los créditos se mantiene en 25 años. Aunque el mercado sigue activo, algunos analistas advierten de que podría iniciarse una ligera caída en las formalizaciones de hipotecas debido a la ralentización de las compraventas.
Un estudio del Ministerio de Consumo y el CSIC cuestiona la imagen tradicional del pequeño propietario como figura predominante en el mercado del alquiler. Según el informe, la mayoría de los arrendadores particulares en España poseen dos o más viviendas en alquiler, representando el 52,8% del total, frente al 47,2% que solo alquilan una vivienda. Si se incluyen empresas, fondos y entidades públicas, el porcentaje de multiarrendadores aumenta hasta el 60,8%. El análisis se basa en los datos fiscales de la Agencia Tributaria correspondientes a 2023 y refleja una elevada concentración de viviendas en manos de propietarios con varias propiedades. El informe también diferencia el concepto de “multiarrendador” del de “gran tenedor” establecido por la ley de vivienda, que se aplica a quienes poseen diez o más inmuebles residenciales. Con estos datos, el estudio concluye que el perfil del pequeño casero no es el dominante en el mercado español del alquiler.
El Euríbor continúa subiendo impulsado por las previsiones de nuevas alzas de tipos de interés del BCE y por la incertidumbre económica derivada de la guerra en Irán. En abril de 2026, el indicador cerró en el 2,747%, por encima del 2,565% de marzo y muy lejos del 2,143% registrado hace un año. Este incremento encarece las hipotecas, especialmente las variables, ya que las revisiones anuales supondrán cuotas más altas para miles de familias. Además, el aumento de los intereses dificulta el acceso a la financiación, porque los bancos endurecen sus requisitos de solvencia.
A la subida de los precios de la vivienda se suma ahora un mayor coste del crédito, complicando aún más la compra de inmuebles. Aunque en febrero la firma de hipotecas alcanzó máximos de los últimos 15 años, las próximas estadísticas serán clave para comprobar si la subida del Euríbor frena el mercado o si la demanda mantiene su fortaleza.